La peregrinación de Dorothy Day continúa en la Casa Juan Diego

El Trabajador Católico, modelo para la Iglesia y el mundo para la civilización de amor

por Marcos y Luisa Zwick

Recientemente Marcos y Luisa Zwick dieron pláticas en la Conferencia de Formación y Renovación de la Universidad de Notre Dame patrocinado por el Centro de Etica y Cultura y también en un grupo de discusión patrocinado por el Padre Nesti en el Instituto de Fe y Cultura de la Universidad de Santo Tomás en Houston. A continuación una versión combinada de las dos conferencias:

Nosotros empezamos la Casa Juan Diego en 1980 para recibir refugiados que venían de las guerras en el Salvador, Guatemala, y Nicaragua. En pocos años descubrimos que los refugiados económicos, los in-migrantes fluyendo hacia Hous-ton, también estaban muy necesitados de hospitalidad y nuestro trabajo se expandió para incluirlos.

Cuando Peter Maurin encontró a Dorothy Day y le pidió que lo ayudase a implantar su programa y publicar y editar el periódico que se convirtió en el Trabajador Católico, ella le preguntó, "¿De dónde sacaremos el dinero?" El le contestó, "Solo utiliza los métodos de los santos. Reza y dile a la gente lo que estamos haciendo y ellos ayudarán."

Nosotros, como recomendó Peter Maurin, tratamos de utilizar los mismos métodos de los santos. Rezamos y les decimos a la gente sobre nuestro trabajo, y ellos ayudan. Todos nosotros vivimos y trabajamos en las casas y entregamos nuestro trabajo como regalo. A través del periódico la gente se entera sobre nuestro trabajo.

La oración es más importante que el dinero. La forma de iniciar una Casa del Trabajador Católico es de rodillas. Nosotros hicimos la prueba cuando abrimos la Casa Juan Diego.

Por unos pocos cientos de dólares arrendamos un Viejo edificio para alimentar a los hambrientos, vestir a los desnudos y practicar hos-pitalidad. Era el edificio más feo de Houston con un fregadero y un baño, pero era nuestra Casa del Trabajador Católico. Nosotros oramos y le dijimos a la gente lo que estabamos haciendo y ellos ayudaron. El sacerdote que bendijo la Casa nos dijo que nosotros necesitaríamos como $40,000 dólares para empezar. Nosotros no teníamos ni un centavo. En la época en que iniciábamos el Trabajador Católico de Houston, Dorothy Day falleció - así es tuvimos su intercesión desde el principio. El Trabajador Católico de Houston se llamó la Casa Juan Diego por que a Juan Diego se le había aparecido nuestra Señora de Guadalupe.

El Señor nos dio un mensaje inusual en nuestros inicios. Nos incendiamos cada tres años. Con los incendios, la prensa salió de la nada y los canales de television estuvieron presentes a la hora, reportando sobre los fuegos.

Gradualmente iniciamos nuestro periódico bilingüe, El Trabjador Católico de Houston. El periódico incrementó su circulación y el edificio más feo de Houston crecía hasta convertirse en 15 edificios la última vez que los contamos.

Con el crecimiento de la Casa Juan Diego y los inmigrantes y todas la agencias y hospitales de Houston se han enterado de nuestros servicios, hemos tenido mas suerte que sentido, o mejor dicho, más gracia que sentido en tratar de responder a las inmensas necesidades.

En la Casa Juan Diego tene-mos centros mayores para hombres, mujeres y niños. Con la ayuda de la comunidad podemos acoger a cerca de 150 huéspedes cada noche, y tenemos otros doce edificios todos relacionados para servir a los inmigrantes. Albergar a la gente es nuestro trabajo más duro por que la gente y los problemas están con nosotros todo el día y toda la noche. Ellos tienen niños, se em-borrachan, tienen ataques, y algunas veces pelean.

Más de 500 familias reciben comida para llevar a sus casas cada semana. Aquellos que reciben el salario mínimo deben gastar sus ingresos en renta y servicios de utilidades. No queda dinero para la comida. Nosotros proveemos de ropa, literalmente toneladas, a los pobres de la comunidad cada semana. La ropa es tan cara y tiene una demanda grande. Nosotros también tenemos, sin embargo, un programa estable-cido en el que le pedimos a la gente que dejen de comprar ropa por un año y donen el dinero a los pobres. Hemos tenido algo de éxito con esta idea.

La Casa Juan Diego tiene un nuevo edificio médico y dental, una sala para la búsqueda de empleos, una cooperativa para los trabajadores. En nuestra nueva clínica así como en nuestra clínica de Casa María en Southwest Houston se atienden a docenas de pacientes cada semana. Los doctores y los dentistas trabajan voluntaria-mente para proveer el servicio médico gratuito.

Nuestro gasto más grande es cuidar a los enfermos y heridos indocumentados, incluyendo parapléjicos paralizados del cuello hacia abajo, o enfermos mentales, o aquellos que han perdido un brazo o una pierna. Al ser dados de alta de un hospital, si no tienen familia ellos se quedan sin abrigo, ellos quedan desamparados. Algunos quedan seriamente impedidos y nosotros no podemos cuidar de ellos, así es que pagamos por su cuidado cada mes en una casa de cuidado personal.. No hay dinero del gobierno para ellos, a menos que ellos sean víctimas de un crimen. Por alguna razón el crimen no incluye accidentes de trabajo o el no pagar a los trabajadores.

Los inmigrantes llegan sin derechos. Sin identificación, sin número del Seguro Social, sin identidad, sin lenguaje que pueda entender la mayoría, sin familia. Ellos no pueden regresar a visitar a sus familias por que es difícil cruzar la frontera. Hay pocas proba-bilidades de que alguna vez puedan hacerse legales.

Los inmigrantes no arriban volando al Aeropuerto Hobby nise inscriben en el Servicio de Bienestar Social al día siguiente. Ellos vienen solos, no como familia. No pueden participar en ningún programa de bienestar del gobierno, estampillas para comida, programas de entrenamiento, etc. Todas las puertas se mantienen cerradas. Ellos sí pueden enviar a sus hijos a la escuela pública y si hubiese alguna emergencia, pueden ser atendidos en el cuarto de emergencia, y sí pueden proporcionar el papeleo requerido (identificación, prueba de domicilio, o de ingresos) entonces pueden ser vistos en las clínicas del Distrito de los Hospitales del Condado de Harris. Nosotros somos afor-tunados de que el Condado tenga un programa para desposeídos lo que ayuda a los huéspedes de la Casa Juan Diego.

Escuchamos a aquellos que tratan de cruzar varias fronteras para llegar a los EUA. Hemos escuchado una vez y otra que el viaje hacia es terriblemente peligroso. Hemos recibido a mujeres que han sido destruidas psicológicamente por las pan-dillas de violadores en el viaje. Hemos recibido varias veces jóvenes que trataron de llegar viajando en trenes y que cayeron bajo las ruedas del tren y perdieron una pierna o tuvieron un pie triturado. Nuestros huéspedes nos cuentan de otros que murieron en los trenes. Alguno de los que vienen han perdido compañeros en el viaje por la deshidratación o por beber agua contaminada.

Nosotros compramos las prótesis para aquellos que han perdido sus miembros al saltar de los trenes de carga en su viaje al Norte - como $5,000 cada una.

Hay otra forma

Nuestra experiancia en la Casa Juan Diego ha confirmado nuestra creencia de que es posible vivir en una forma creativa diferente de nuestra cultura de consumo.

Tenemos que superar la idea de que si operamos por la fe o si servimos a los pobres, no estamos utilizando el cerebro, la inteligencia. Tenemos que confiar no solo en la sabiduría del Espíritu Santo, sino hay que ser prácticos y prudentes.

Las posibilidades de hacer el bien son abrumadoras.

Peter y Dorothy Day presentaban una visión diferente de las presentes ideologías. Ellos hablaban de vocación, destino, de la primacía de lo espiritual, del personalismo (personalmente actuando en el mundo, no esperando que el gobierno se encargue de los necesitados, sino respondiendo personal-mente como cristianos). Ellos insistieron que tomáramos a Mateo 25 (Día del Juicio Final) y el Sermón de Montaña, en forma seria. Ellos recomendaban que nuestras vidas como católicos se gastaran en hacer los catorce Trabajos de Misericordia en lugar de los trabajos de la guerra. El programa del Trabajador Cató-lico hace énfasis en las Casas de Hospitalidad para aquellos que lo necesitan, pobreza voluntaria, no-violencia, y una economía basada en la comunidad local con participación y propiedad de los trabajadores.

Uno de las críticas que uno sufre como Trabajador Católico es que es impráctico. Nosotros hemos encontrado que lo opuesto es lo verdadero. No hay salarios, no hay nómina para enfrentar. Muy simple: Se trabaja y se reza. El secreto de la Casa Juan Diego es la pobreza voluntaria.

La via monástica

Peter Maurin trajo al movimiento un modelo de la unidad del trabajo manual, la oración e ideas. Algunos han dicho, "Esto suena como monasticismo." Hay algo de verdad en esto.

Dorothy y Peter recomen-daban específicamente la via monástica, insistiendo que era no solo para monjes, sino que los consejos de los Evangelios son para todos.

Peter y Dorothy leyeron los escritos de los Padres del Desierto. Peter estudió la influ-encia de los antiguos monjes irlandeses, especialmente a través de Benedict Fitzpatrick y su Irlanda y los Fundamentos de Europa. El y Dorothy frecuente-mente indicaban que por medio de las Casas de Hospitalidad y los centros de pensamiento en los centros de agricultura durante lo que se llamó la Edad Obscura, los monjes trajeron luz y aprendizaje a la gente. A través de la pobreza voluntaria y la caridad personal, ellos establecieron los cimientos del orden social. Peter y Dorothy insistían que el método de los monjes era una técnica revolucionaria, no una "operación de curita" como algunas veces se le acusaba al Trabajador Católicode ser. Los monjes entraron a menudo en el terri-torio hostil del mundo, vivieron en una forma muy diferente, y a través de su ejemplo, cambiaron a la sociedad.

San Benito fue un gran modelo para los Trabajadores Católicos. Como Benito, el Trabajador Católico hace énfasis en Mateo 25, que el huésped que viene es el Señor mismo. La influencia de los benedictinos en el movimiento animaba a la oración juntos, a la Liturgia de las Horas, (no todas las Horas--como laicos ocupados--sino alguna Horas, por ejemplo, la oración matutina o vespertina). Desde el principio en los 1930's, Dom Virgil Michel fue un gran amigo del movimiento. Los Trabajadores Católicos estaban muy envueltos en el movimiento Litúrgico, haciendo énfasis en la teología del Cuerpo Místico de Cristo y el carácter social de la liturgia, que debería llamarnos a cuidar los unos de los otros.

Dorothy amaba y a menudo citaba a Dostoevsky. Ella no solo compartía su historia de aspereza y espanto del "amor activo comparado con el amor de los sueños" tan a menudo que algunos piensan que ella inventó la frase ella misma, pero ella citó a Dostoevsky también sobre la importancia de la senda monástica: como Peter para-fraseaba a Padre Zossima de Los Hermanos Karamazov, "Mira a los mundanos y a todos aquellos que se presentan por encima del templo de Dios. ¿Acaso la imagen de Dios y su Verdad no han sido distorsionada en ellos? Obediencia, ayuno, y oración, son risibles, sin embargo solo a través de estos aparece la senda a la real y verdadera libertad."

La influencia monástica en el movimiento incluyó tres santas mujeres: Teresa de Avila, Catalina de Siena, y Teresa de Lisieux.

La monja carmelita Teresa de Avila fue un modelo de contemplación en acción para Dorothy. Ella leyó las obras de Teresa, incluyendo su libro Fundaciones, donde Teresa cuenta como fundó sus monasteries.

Dorothy escribió en el Trabajador Católico sobre como utilizó Las Fundaciones de Teresa como modelo para empezar las Casas de Hospitalidad del Trabajador Católico alrededor de los EUA.

Teresa, conocida por alcanzar la cumbre de la oración mística, también insistió que la forma de enseñar nuestro amor a Dios es en amar a nuestro prójimo. Dorothy citó a Teresa al responder a los tiempos difíciles en que vivimos, "pues todos los tiempos son tiempos en los que Dios les dará sus gracias a aquellos que lo sirven a El sinceramente."

Peter Maurin presentó a Catalina de Siena a Dorothy como modelo de una mujer que "realmente influenció su tiem-po." Catalina vivió en una forma monástica contemplativa en el mundo como laica dominica. Aunque era una mística, ella siempre estaba envuelta en los asuntos de este mundo, diciéndoles a los Reyes y a los Papas lo que Dios quería que hiciesen. Dorothy citó la revelación del Señor a Catalina en oración la forma de demostrar nuestro amor por Dios, es nuestro amor práctico para con el prójimo. Pero la cita de Catalina que Dorothy compartió con los lectores una y otra vez a través de los años fue, "Todo el camino al Cielo es el Cielo porque Jesús dijo, Yo soy el Camino."

Cuando Santa Teresita de Lisieux fue presentada a Dorothy por primera vez por un confesor a corto tiempo después de su conversión al catolicismo, ella la encontró demasiado dulce. Sin embargo, después de muchos años de vivir con los pobres y la oración diaria, ella no solo entendió el Caminito de Teresa, sino que escribió y publicó un libro sobre ella.

La vida en las Casas del Trabajador Católico, centros de hospitalidad, no es fácil. Cuando los jóvenes (o mayores) primero se unen al trabajo, en el atropellamiento y el bullicio, en medio de tantas necesidades y encarando el sufrimiento de las personas, puede sentirse como el ser arrastrados hacia un torbellino. Es a través de la fe, la oración y la liturgia que uno puede abrazar el significado más profundo de la vida y el trabajo y no perder la esperanza.

Hoy en día los filósofos y los escritores seculares también están presentando la senda monástica como la mejor forma de responder a una cultura decadente y materialista. En su libro The Twilight of American Culture, Morris Berman pre-senta la idea de los NMI's, (New Monastic Individuals), los nuevos individuos monásticos, que pueden hacer mucho para salvar a la civilización.

Si Dorothy estuviera hoy aquí, ella haría dos cosas. Primero ella sacaría su misal diario y nos recordaría que fue la fiesta de San Francisco, el gran Pover-ello, el hombre pobre, lo que estamos celebrando hoy día en medio de este complejo multi-billonario de edificios. Dorothy y Peter fueron diariamente a la Misa y a la comunión, hicieron una Hora Santa diariamente antes del Sacramento Santísimo y rezaron el Rosario.

Dorothy Day también les recordaría que ese miércoles era la fiesta de Santa Teresa, la pequeña flor, y el jueves era la fiesta del Angel de la Guarda. Hemos orado a los Angeles de la Guarda de cada uno de ustedes para mantenerlos despiertos durante esta presentación.
San Francisco de Asís

La segunda cosa que Dorothy diría seria recordarles que Peter Maurin amaba la encíclica papal sobre San Francisco, Rite Expiatis, más que las encíclicas Quadragesimo Anno y Rerum Novarum - aunque él era famoso por enseñarle a la gente sobre estas encíclicas sociales, aun en Wall Street. Algunos dicen que la Enseñanza Social Católica es el secreto mejor guardado. La encíclica sobre San Francisco es aun un secreto mucho mejor guardado.

Kenneth Woodward de Newsweek llamó a Dorothy Day otra San Francisco. El dijo que ella hizo por su tiempo lo que San Francisco hizo por el suyo, llamar a la cristiandad a sus raíces radicales.

En su encíclica sobre San Francisco, el Papa Pío XI, que fue el Papa durante los primeros años del Trabajador Católico, describió la corrupción del mun-do y aun de la Iglesia, en el tiempo de San Francisco. Parece que los individuos pueden recuperarse del pecado original en Cristo, pero la sociedad no ha podido reunir las tropas necesarias para poder lograrlo para el mundo a pesar de tantas acciones militares.

Francisco abrazó la libertad dada por la Iglesia y no solo cambió la vida de las personas, sino que también cambió toda la cara del mundo politico sin disparar un solo tiro. Fue una guerra ganada por un pacifista. La Tercer Orden de San Francisco, el grupo de laicos de franciscanos que tenía un gran numero de miembros, llevaba el pacifismo de Francisco.

Era un requerimiento para poder ser miembro de la Tercera Orden el no portar armas. Francisco es acreditado por vencer al feudalismo por que sus seguidores rehusaron jurar lealtad a sus señores feudales y pelear por ellos.

¿Como era esto posible? Francisco no estaba atado por los patrones de la vida común en su sociedad. El abandonó el ser soldado. El rechazó la riqueza de su padre y abrazó la libertad de la pobreza y el amor por los pobres. Francisco vio a la pobreza voluntaria como la reina de todas las virtudes, de la que todas las otras fluyen. El vio a los pobres como los embajadores de Dios.

Un Obispo anterior de Cleveland, Ohio, corrigió a uno de los sacerdotes que estaba corriendo a un mendigo de las gradas de la catedral diciendo, "Donde no hay mendigos, no hay catedral." Nosotros, con Peter Maurin, creemos que los pobres que vienen a nosotros son los embajadores de Dios. Debemos admitir, sin embargo, no todos estos embajadores actúan perfectamente. Hay algunos con que es difícil trabajar.

En conjunto, sin embargo, los inmigrantes que vienen a la Casa Juan Diego muestran una asombrosa elasticidad y esper-anza continuada en trabajar duro para hacer un futuro para sus hijos. Ellos son una inspiración.

Transformando nuestra cultura calvinista

Recientemente, nosotros pre-sentamos la idea a un grupo de católicos que en vez de comprar una casa de medio millón de dólares, ellos deberían quedarse con su casa de "un cuarto de millón" y utilizar el dinero ahorrado en comprar casas para los pobres en un vecindario de clase trabajadora. O lo mismo con los carros" en lugar de comprar un carro de $50,000, deberían comprar uno carro de $20,000 y utilizar lo que queda en comprar una casa o dos para los pobres.

El líder, que entendió, declaró: "Marcos, tu no entiendes! tu no entiendes! El poseer todas estas cosas es una virtud! Esta gente trabajó duro y rezó, y Dios los está premiando. Ellos han ganado estas cosas. Ellos son buenas personas y aquellos que no tienen estas cosas buenas - pues, hay algo malo con ellos. Si ellos vivieran bien, Dios los premiaría, también."

Es extraño que aquellos que compran más cosas, casas grandes, y carros grandes, y se esfuerzan por seguir adelante en lo material se consideran a sí mismos como mejores católicos.

Mis amigos, esto no es catolicismo o los Evangelios. Es calvinismo. Juan Calvino, que renunció a la Iglesia Católica como parte de lo que se ha llamado la Reforma, enseñó esta doctrina. Los mendigos no eran permitidos en su teocracia. Ellos tenían que abandonar el país.

El Cardenal Geroge de Chicago ha mencionado que los católicos en los EUA son generalmente calvinistas, aun-que sus familias hayan sido católicas por generaciones.

La pregunta de hoy en este hermoso lugar de Notre Dame es - ¿cuantos graduados de la gran universidad son calvinistas y cuantos son católicos?

La pregunta seria es, ¿cómo puede los Evangelios entrar mejor en nuestras vidas y en nuestra cultura?

¿Qué podemos hacer cuando nuestras vidas diarias a menudo tienen poco que hacer con los Evangelios, Cuando se nos tienen cautivos del con-sumerismo y el materialismo? ¿Qué podemos hacer cuando nuestro país regresa a la guerra para implantar lo que muchos consideran nuestro destino manifiesto de imponer nuestro sistema al mundo, o encuentran a la violencia como forma aceptable para defender nuestras posesiones o nuestro estilo de vida?

¿Qué podemos hacer cuando nuestra democracia parece dejar menos y menos libertad a la persona? Dorothy (junto con otros muy respetados pensadores) llamó a esto el siempre usurpador estado moderno.

Es casi como el tiempo de San Francisco, como Pío XI dijo, había guerra constante, los fuertes deseaban forzar a los débiles a someterse a ellos, Había luchas entre los partidos políticos, masacres terribles, conflagraciones y pillaje--y la caridad de Cristo se había hecho tan débil en la sociedad humana que aparece casi totalmente extinguida.

Nos parece que lo que mejor que podemos hacer hoy en día en una sociedad no tan diferente del tiempo de San Francisco, es abrazar la libertad dada por Dios a nosotros a través de la Iglesia: la libertad de los hijos e hijas de Dios.

Hemos encontrado que una forma de hacer esto es a través del Movimiento del Trabajador Católico, que nos ha propor-cionado un marco para vivir esta libertad. El ejemplo de Peter Maurin y Dorothy Day nos da permiso para vivir en forma diferente, junto con otros que han venido a compartir en nuestro trabajo de hospitalidad hacia los inmigrantes y los refugiados: Catherine y Rebecca se graduaron de Notre Dame, Emily de la Universidad de Viterbo, Randy de la A&M de Texas, Ricky de Duke, y Michael de la Universidad de Northwestern. El equipo de inmigrantes que responden a la puerta y cocinan y toman muchas de las responsabilidades en nuestra casa de Hospitalidad para hombres son Trabajadores Católicos. Julia y Manuel están a cargo de la Casa María. Y muchos otros voluntarios de tiempo parcial ayudan.

No es fácil deshacerse de las estructuras e ideas prevale-cientes.

Nosotros podemos confun-dirnos por lo que se presenta como cristianismo. Emmanuel Mounier y Nicolas Berdyaev que influenciaron el Trabajador Católico, criticaron el cristianismo sentimental, o uno tan cer-canamente atado al material-ismo práctico que no se podía distinguir de el, una disposición que inhibe la libertad de las personas a responder a la gracia de Dios. Mounier y Berdyaev hablan de aquellos cuyas vidas están limitadas en esta forma como aquellos que han rehusado el Misterio.

El movimiento del Trabajador Católico no acepta un dualismo entre trabajar por justicia y caridad, entre vida pública y privada, entre teología y la teoría económica social, entre cruz y resurrección, entre el Jesús de la historia y el Jesús de la fe, entre espiritualidad y religión, entre lo material y lo espiritual, entre cuerpo y alma - todos están inextricablemente entretejidos en lo mejor de la tradición católica.

La libertad que se nos ha dado en Cristo es un gran don. Es una libertad que permite y demanda medios puros - no que "el fin justifica los medios," no a la conveniencia, no al utilitarismo.

El movimiento es diferente de cualquier ideología, sea esta libertaria, marxista, feminista, neo conservativa, o fascista. No sigue a Adam Smith, Machia-vello, Max Weber, Engels, Freud, Nietzche, Kinsey, o cualquier otro filósofo utilitario. No destruye, pero como dijo Peter, construye, "creándose nuevamente en el viejo cas-carón." El movimiento no es liberal ni conservador, sino radical.

Como dijo Peter (cita de Dorothy en la edición del TC de Mayo de 1977):

"La gente está empezando a darse cuenta que tan profunda-mente entronizado se encuentra el mal. Esta es la razón por la que debemos ser católicos radicales, debemos irnos a las raices. Eso es lo que es radicalismo - la palabra significa ir a las raices."

El dualismo entre la fe y la práctica que estaba afectando a los cristianos cuando se inició, el Trabajador Católico, apareció entonces como ahora, negar las posibilidades de la cristiandad radical de los santos o de la implantación de las enseñanzas de las encíclicas. Peter Maurin nos indicó las consecuencias de la separación de la fe, de la vida diaria--el centro de vida, lo espiritual, los Evangelios, exili-ado a la periferia - y nos enseñó a responder en una forma diferente.

Ella no añadió solamente la no-violencia a su catolicismo. Pacifismo era una expresión de su creencia en los vínculos de unidad entre los miembros del cuerpo de Cristo, del que ella, con los teólogos, creía que cada persona hecha en la semejanza de Dios era un miembro potencial - y que no deberían soltarles bombas.

Dorothy y Peter sabían que la Iglesia no es un lugar para los muertos, o solo para enterrar a los muertos. La Iglesia da vida e inspira a los cristianos a seguir su vocación, su destino.

La Iglesia hace reglas para poder continuar sus tradiciones. Pero la Iglesia es más que un emisor de leyes, guardando el orden.

La Iglesia existe primaria-mente para hacer santos, para dar testimonio de una vitalidad que puede permitirse vivir una vida totalmente comprometida.

De acuerdo con Dorothy y León Bloy, solo hay una desdicha, y esa es no ser santo.

Don Divo Barsotti, confesor de papas recientes, dijo: Se necesitan testigos para asegu-rarse que hay una realidad viviente-la realidad viviente creada por el santo. Sin los santos la Iglesia es un poder despótico (yo digo esto con estremecimiento), como en la imagen aterradora del Gran Inquisidor de Dostoevsky. Solo la santidad justifica las enseñan-zas cristianas; de otra forma todos los documentos y declaraciones del Magisterio son palabras vacías. Hay hombres y mujeres que son signos evi-dentes de una realidad que no es de este mundo. Es como encontrarse a sí mismo en frente a un milagro. Esto no es por que no están sujetos a la naturaleza (ellos son miserables, como todos los otros); pero la naturaleza no puede explicar esto.

"La salvación no es un ascenso a un código moral genérico, o a valores pacíficos, o de humanismo, sino a la persona de Cristo y a uno mismo. Es un amor apasionado por Cristo lo que conmueve a la gente al encontrarse con los santos."

Respondiendo a la economía de nuestra cultura desde la perspectiva de los Evangelios y la doctrina social católica

Dorothy y Peter basaron sus vidas y su visión de la economía en la oración en su estudio de las encíclicas papales, los padres de la Iglesia, las vidas de los santos y de las realidades económicas de su tiempo. Nosotros tratamos de hacer lo mismo. Hemos sido criticados por hacerlo. Cuando traemos los principios de la enseñanza social católica y los aplicamos a las realidades de hoy, algunos nos llaman socialistas.

Nosotros no somos socialistas. Somos Católicos Romanos.

Vinimos a interesarnos en la economía a través del trabajo de los inmigrantes. Nosotros estamos envueltos en todo tipo de asuntos económicos-- impactados por lo que esta pasando en América Latina y los EUA con respecto al salario mínimo, los problemas médicos, y las compensaciones a los trabajadores heridos. Nos hemos preguntado a nosotros mismos, ¿qué podemos hacer cuando las masas de tra-bajadores alrededor del mundo son pagados tan poco por las companies multinacionales que no pueden sobrevivir y tienen que trabajar bajo condiciones terribles, y nosotros estamos comprando la ropa o los juguetes o las computadoras fabricados bajo estas con-diciones? Se nos ha dicho que no podemos hacer nada, que debemos dejar todo a la mano invisible del mercado, no inter-ferir nunca. "Interferir con el mercado sería un pecado serio, o algo peor, "socialismo."

Los inmigrantes se sienten forzados a inmigrar por que ellos no pueden sobrevivir en sus propios países. La mano de obra barata que los inmigrantes han proporcionado ha constituido una bendición a la economía de Houston. Aquellos que construyen nuestras casas, lavan nuestros platos, cuidan a nuestros niños, y cortan el zacate, son a menudo indocumentados.

Es difícil mencionar la fuerza laboral barata sin pensar sobre lo que le hace a la familia. Las destruy, pues la inmigración separa al marido de su mujer, al padre del niño, para no mencionar a las familias extendidas.

Es difícil entender que la economía de Houston está fundada en familias quebradas.

No solo es barata la mano de obra de los inmigrantes en Houston, a algunos trabajadores no les pagan nada. Cada día alguien viene a la Casa Juan Diego por ayuda porque no se les ha pagado por el trabajo que hicieron. El escenario siempre es el mismo. Si al empleador le gusta el trabajador, le pagan bien por varias semanas, y luego no les pagan nada por varias semanas de trabajo antes de desaparecer.

No solo está la economía de los EUA mejorada por la fuerza laboral de los indocumentados, sino también por el sistema de las maquiladoras, en el que las compañías multinacionales establecen fabricas en países del Tercer Mundo.

Nosotros observamos hace años en el programa "Sesenta Minutos" hace años las raices del sistema de las maquiladoras. Los oficiales de U.S. AID fueron filmados diciendo a la gente de negocios, "Ustedes deben venir a aprovecharse de estos salarios baratos. Nosotros aseguraremos que ustedes no tengan que pagar impuestos locales y nos aseguraremos que los lideres laborales serán rechazados. Habrá campos cercados que serán solo accesibles a los negocios. Los beneficios a los accionistas serán increíbles." Seguramente no sonaba como si la base para este sistema fuera la dignidad de la persona humana, el trabajador.

Nosotros recordamos la primera vez que escuchamos las quejas sobre las maquiladoras de los huéspedes centroamericanos que habían trabajado en ellas.

Los hombres eran pagados $14.00 a la semana. Ellos decían que podían comer con $14.00 a la semana o podían pagar la renta. Ellos no podían pagar las dos cosas. Ellos eran forzados a emigrar a los EUA, donde eran acusados de ser codiciosos. En esa época, el pago promedio por un trabajo en manufactura en los EUA era de $14.00 la hora, que el inmigrante no podía tocar.

Hay gran demanda por las mujeres jóvenes en las maquiladoras, pues son vistas como más capaces de la dexteridad manual requerida en el ensamble de pequeñas partes hechas en líneas de ensamble. También son más lentos al intentar organizar sindicatos en un clima de intimidación. Las compañías (y aquellos a los que subcontratan, sin embargo, están muy ansiosos de no tener que ver su trabajo interrumpido por los embarazos. Las jóvenes mujeres sufren terribles indignidades para probar que no están embarazadas o las compañías insisten estén esteri-lizadas para que su trabajo no esté interrumpido. Una tercera parte de la fuerza laboral femenina en Brasil ya ha sido esterilizada.

La dura realidad de como trabajan las cosas en las maquiladoras los conocimos con la historia de María hace algunos años.

María, una adolescente, hace camisas y blusas para GAP que se venden entre los $20.00 y $30.00 dólares en los EUA. ¿Cuánto le pagaban a María por hacer una camisa o blusa? Dieciséis centavos. Ella tra-bajaba muy duro, a menudo diez horas diarias. A ella se le permitía ir al baño una vez en la mañana y una vez en la tarde.

Hace no mucho tiempo una mujer llamada Maura llegó de Honduras, con nueve meses de embarazo, después de caminar por un periodo de cuatro meses a través de cuatro países. Ella había trabajado por varios años en una maquiladora en San Pedro de Sula. Con ese salario no podía alimentar y vestir a sus hijos, darles abrigo y enviarlos a la escuela. Cuando los trabajadores se unieron y pidieron un aumento, la fábrica cerró sus puertas y se mudó a otro país. Maura sintió que ella no tenia otra alternativa sino emigrar.

Cuando escuchamos las historias de aquellos que vienen a la Casa Juan Diego y observan la realidad de donde han venido, nos damos cuenta que hay algo malo con el sistema que toma ventaja de la fuerza laboral de un país para crear riqueza para los CEO's y los accionistas en los EUA y otros países ricos.

Las multinacionales como Wal-mart están constantemente presionando a los subcon-tratistas a cortar costos, de manera que los trabajadores a menudo encuentran que las condiciones se van empeorando en lugar de mejorar. Nosotros entendemos que Walmart es responsable por 10% de las importaciones a los EUA--principalmente de China donde, las condiciones de trabajo, los salarios y las horas son terribles. ¿Dónde compran tantos en Houston? Walmart y su otra tienda, SAMS. La gente frecuentemente nos dice que debemos comprar en SAMS para la Casa Juan Diego, pero nosotros no podemos.

Después de que los Tratados de Libre Comercio fueron implantados, empezamos a recibir a aquellos de México cuyos pequeños negocios habían sido destruidos por las políticas del TLC. Ellos no podían competir con las multi-nacionales.

Así como hemos escuchado a aquellos que acaban de cruzar varios países a pie, o en trenes de carga o en camiones de remolque, que nos cuentan sobre esta economía, nos damos cuenta que esta economía está en directa oposición a las enseñanzas de nuestra Iglesia.

Hemos estudiado y des-cubierto que la gente en los países pobres está siendo obligado a trabajar día y noche para pagar deudas dadas a los dictadores que no han utilizado el dinero para el bien del país. Nos parece chocante enterarnos que la tasa de interés solamente ha sido incrementada una y otra vez, de tal manera que aunque los países han pagado lo suficiente para pagar sus préstamos, tal vez varias veces, todo ha sido aplicado a los intereses.

Hemos descubierto como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional im-ponen regulaciones económicas detalladas a los países pobres, llamándolas "reformas" o "ajus-tes estructurales." Se ha hecho la promesa que con el tiempo, estos programas esti-mularan el crecimiento, proveerán desar-rollo y producirían milagros en las economías de los países pobres. de manera que hasta aun los más pobres mejorarían.

El enfoque que se hace en los programas estructurales es sobre la reducción de la deuda. Se les da prioridad en la exportación de los productos que traen más efectivo, aun si esto incluye pagar salarios de esclavitud, utilizar métodos de producción destructivos del medio am-biente, o exportar la mejor y más nutritiva comida. Al mismo tiempo que estos programas crean situaciones de crisis económica para las masas del pueblo en sus países, el FMI insiste en la privatización de los servicios que el gobierno ha utilizado para proveer tales cosas como cuidado de la salud, cobrando dinero por la educación publica, y aun el suplemento del agua potable. Los recursos básicos de los países han sido vendidos a compañías como ENRON, esa famosa compañía de Houston, que compró mucho del suministro de agua de la Argentina. Es difícil imaginar que estos ejecutivos de ENRON que estuvieron tan ocupados en hacer dinero tuviesen al bienestar de la gente de la Argentina en el corazón.

El FMI y el Banco Mundial generalmente demandan que los productos agrícolas sean cultivados por exportar, más que por la gente de los países. Les dicen cuales son los productos que se deben cultivar, que industrias pueden existir. Cuando el FMI insistió que más países, tales como Vietnam crecieran café, crearon una crisis mundial en el precio del café por la sobreproducción. Los cultivadores y sus familias en Guatemala en una área que conocemos personalmente (La Diócesis de San Marcos) están actualmente al borde de la hambruna.

Hemos visto que la Organización Mundial de Comercio no da igual opor-tunidad a los países pobres. Los desequilibrios reciente-mente se hicieron obvios cuando las pláticas se quebraron en Cancun sobre subsidios agrícolas.

El 17 de marzo de este año aun el mismo Fondo Monetario Internacional publicó un informe trasmitido por el servicio de noticias Reuters, que sus políticas no habían resultado, que la gente se había hecho más pobre alrededor del mundo donde las políticas del FMI habían sido impuestas, así como los países habían sido forzados a "abrir sus mercados" para poder reci-bir ayuda financiera. En ese informe el FMI admitió que hay poca evidencia que la glo-balización está ayudando a los países pobres, pero en vez, en realidad, pueda estar incrementando su riesgo de crisis financiera. Los investigadores que ensamblaron el informe admitieron que sus "modelos teóricos" muestran que la integración económica puede incrementar el creci-miento económico de los países en desarrollo, pero que en la práctica es difícil de probar que ocurre. En otras palabras, los modelos de la computadora predicen economía positiva, pero los pobres ven peores resultados que nunca cuando están implementados al nival real.

En este informe, el FMI hace notar que en "los últimos 10 años, países desde Tailandia y Rusia hasta Argentina, han visto sus economías derrumbarse, aunque muchas de ellas estaban tratando de seguir las políticas de mercado abierto prescritas por el FMI."

El resultado de estas políticas durante los últimos 30 años ha sido que las economías y los negocios locales han sido destruidos y las multinacionales se han posesionado.

La gente nos dice, ¿No es importante tener maquiladoras? Por lo menos le dan algo de trabajo a las gente. ¡Que concepto, después que la economía local más descentralizada ha sido destruida!

Los refugiados de este sistema económico llegan a nuestras puertas cada día. Este sistema neoliberal crea muchos migrantes--aunque la mayoría de los pobres no pueden ni pensar en iniciar el terrible viaje a los EUA.

Usted puede preguntar, "¿Acaso no quieren estos inmigrantes tener lo que nosotros tenemos? ¿No es acaso el éxito de nuestro sistema lo que los atrae? Por supuesto que sí. Pero, ellos también quisieran poder quedarse en casa con sus familias. Hay tantos para quien es imposible rascar cualquier tipo de existencia decente en el presente en sus propios países. Y a ellos constantemente se les presentan lo que les parece a ellos ser el estilo de vida opulento de los EUA.

Dorothy Day habló sobre la necesidad de una revolución--una revolución del corazón--para romper dominio del materialismo que trata de reemplazar nuestros valores y posesionarse de nuestras almas. Para ella, tentar a la gente constantemente con publicidad es inmoral y no ético. Ella escribió en el TC de abril de 1953 que incitar a la gente al materialismo es contrario a la ley de Dios: "Han habido muchos pecados contra el pobre que claman a los cielos por venganza. Uno que está listado como uno de los siete pecados de muerte, es deprivar al trabajador de su porción. Hay otro, inculcar en el pobre los viles deseos de satisfacer aquello por lo que deben vender su libertad y su honor. Periódicos, radio, TV y batallones de gente de pub-licidad (vergüenza a esa generación) estimulan deli-beradamente sus deseos, la satisfacción de los cuales conduce a la degradación de la familia."

Algunos que hablan en favor del sistema neoliberal nos dicen que los únicos problemas del mercado global vienen de la corrupción local. Los latinoamericanos, africanos, y asiáticos son corruptos, se dice, e interfieren con el mercado. Nosotros podemos preguntar, "¿Es ENRON una compañía mexicana?"

Los elementos esenciales de la doctrina católica social

Nos volvimos a la Iglesia por consejo. Tomando todas la encíclicas sociales, empezando con León XIII (Rerum Novarum) y continuando con Pió XI (Quadragesimo Anno), Juan XXIII (Mater et Magistra) y la trilogía de Juan Pablo II (Laborem Excercens, Solicitudo Rei Socialis y Centesimus Annus) son una mina de oro de acercamientos éticos y prácticos a la economía y se dirigen a estas mismas cuestiones. Los principios delineados en estos documentos son muy diferentes de aquellos que dominan el mundo de los negocios de hoy en día, lo mismo que las escuelas de negocios y las universidades a través del mundo en el modelo "Chicago Boys." Los documentos de la Iglesia rechazan a Marx, pero también rechazan lo que los Papas llaman la "idolatría del Mercado."

En Laborem Excercens, Juan Pablo II declaró que la llave para la evaluación de cualquier sistema económico es la forma en que son tratados los tra-bajadores. "En cada caso un salario justo es el método concreto de verificar la justicia de todo el sistema socio-económico y de todas maneras, de comprobar que es funcionando en una manera justa." ¿Cómo evaluarían las maquiladoras esta escala?

El Papa ha dicho en muchas ocasiones que la utilidad no debería ser la única o aun el motivo principal para los negocios o la actividad comer-cial. En Solicitudo Rei Socialis Juan Pablo II condena las acciones y las actitudes en la economía que están "opuestas a la voluntad divina y al bien del prójimo"--especialmente "el afán de ganancia exclusiva, por una parte; y por otra, la sed de poder, con el propósito de imponer a los demás la propia voluntad." El indica que "se descubriría que bajo ciertas decisiones, aparentemente in-spiradas solamente por la economía o la política, se ocultan verdaderas formas de idolatría: dinero, ideología, clase social y tecnología."

En Ecclesia en América Juan Pablo II condena el neo liberalismo, y la economía que en el interés por la utilidad, no considera el interés por las pequeñas personas que laboran.

En la Exhortación Apostólica del Sínodo de Obispos recientemente publicado en la ocasión del 25 aniversario, Juan Pablo II delineo lo que ha llamado los tres puntos esenciales y concomitantes de referencia en la enseñanza católica social. 1.- La dignidad de la persona humana, 2.- solidaridad y 3.- subsidiaridad.

La dignidad de la persona humana requiere un salario que le permita a una familia vivir con ciertas condiciones de decencia.

En Solicitudo Juan Pablo II explica que la solidaridad "no es, pues, un sentimiento super-ficial por los males de tantas personas, cercanas o lejanas. Al contrario, es la determinación firme y perseverante de em-peñarse por el bien común; es decir, por el bien de todos y cada uno, para que todos seamos verdaderamente responsables de todos."

Y lo que la industria humana produce con la elaboración de las materias primas y con la aportación del trabajo, debe servir igualmente al bien de todos. (38).

La solidaridad nos ayuda ver al "otro" - así sea una persona, al pueblo o a la naciones - no solo un tipo de instrumento con capacidad de trabajo y fuerza física a ser explotado a bajo costo y luego descartado cuando ya no es mayormente útil, sino como a nuestro "prójimo," un "ayudante" para hacerlo parti-cipe a la par con nosotros mismos, en un banquete de vida al cual todos estamos igual-mente invitados por Dios. "Por lo tanto la explotación, la opresión, y el aniquilamiento de otros son excluidos."

El nuevo documento del Sínodo de Obispos hace énfasis en la solidaridad y en la opción preferencial por los pobres. "Sigue que la economía globalizada debe ser analizada bajo la luz de los principios de justicia social, respetando la opción preferencial por los pobres que deben ser permitidos de tomar su lugar en dicha economía, y los requerimientos del bien común internacional. Cuando la globalización se une al dinamismo de la solidaridad, ya no es más una fuente de marginalización." (69)

La solidaridad significa que los Católicos deben reflejar en decisions en sus propias vidas como los hábitos de comprar, que soportan a los pequeños negocios y especialmente aquellos donde los trabajadores son tratados bien. Solidaridad y dignidad humana significan que debemos mirar a las prácticas de trabajo en otros países cuando compramos.

Estos principios significan que debemos trabajar hacia lo que Juan Pablo II llama el desarrollo humano auténtico.

Subsidiaridad ha sido un concepto clave en las encíclicas sociales desde el principio. El distributismo provee ejemplos prácticos de subsidiaria en la economía. Esto significa pe-queños negocios, economía local cuando es posible. Significa propiedad de los medios de producción por los trabajadores. La subsidiariad da más posibilidades de trabajo significativo a más gente en lugar de líneas de producción masivas. Esto significa dar soporte en los acuerdos internacionales a políticas que soportarían a los pequeños granjeros o a los pequeños negocios alrededor del mundo.

Continuando con el nuevo documento del Sínodo. Los Padres del Sínodo también se refirieron a la dimensión ética del asunto ecológico. En el sentido más profundo, una llamada a la globalización de solidaridad también envuelve la cuestión urgente de la protección da la creación y los recursos de la tierra.

Aquí de hecho encontramos el asunto ecológico en la forma más insidiosa y perversa. En efecto, "La más profunda y seria indicación de las implicaciones morales subyacentes en el problema ecológico es la falta de respeto por la vida evidente en mucho de los patrones de contaminación del medio am-biente. A menudo los intereses de producción prevalecen sobre la dignidad de los trabajadores, mientras los intereses econó-micos toman prioridad sobre el bien de los individuos y aun pueblos completos.

En estos casos, la contami-nación o la destrucción ambient-tal es el resultado de una visión reductora antinatural que a veces lleva al genuino desprecio del hombre."

"Claramente lo que se pide no es simplemente una ecología física, interesada con la protección del hábitat de las varias especies de seres vivientes, sino la ecología humana, capaz de proteger el bien radical de la vida en todas sus manifestaciones y de dejar de lado a las generaciones futuras un medio ambiente que se con-forma lo más cerca posible al plan del creador."

Tenemos que sacudirnos a nosotros mismos libres del determinismo de lo que el Santo Padre llama la idolatría del mercado, para empezar a pensar creativamente sobre las soluciones.

Peter Maurin estudió alterna-tivas a lo que en su tiempo era el cruel industrialismo, con la mayoría de los trabajadores laborando largas horas cada día bajo condiciones difíciles. El no solo entendió los conceptos claves de la doctrina social católica, sino también fue el maestro de muchos de ellos, incluyendo aquellos en Wall Street. El pidió que basáramos nuestras vidas en los Evangelios, siendo "Dadivosos" más que "Mezquinos." Peter enseñó que tenemos que crear un mundo donde es más fácil para la gente ser buena. Esta expresión es muy cercana a la definición del bien común en Gaudium el Spes del Segundo Concilio Vaticano.

La libertad de los Evangelios y del movimiento del Trabajador Católico nos anima a adoptar una economía diferente-- distributismo, una economía local, basada en subsidiariad y propiedad de los medios de producción-que los trabaja-dores sean dueños de su proprio medio de producción.

Esta clase de economía no tiene que ser rural. Esperamos que los jardines de permacultura que nuestros Trabajadores Cató-licos están iniciándose en un ejemplo de esta economía local, así como el aspecto agrícola del Trabajador Católico.

Haciendo énfasis en el dar más que en recibir o seguir adelante con mucho más parecería poco realista, pero hay otro movimiento además del Trabajador Católico que está implantado estas ideas con éxito.

El movimiento Focolare tiene millones de miembros a través del mundo.

Cuando Chiara Lubich, su fundadora y lider, visitó a las comunidades Focolare en Brasil, ella se escandalizó de encontrar un anillo de barriadas en un circulo rodeando la ciudad, las favelas donde vive la gente en pobreza extrema, "una corona de espinas" alrededor de la ciudad. Aquellos envueltos con Focolare en el Brasil incluyen no solo profesionales y gente de clase media sino también muchos de estos pobres.

Después de esta visita, ella le pidió a las comunidades de Focolare que desarrollaran lo que ella llamó la Economía de Comunión.

En la actualidad existen 778 negocios y empresas que siguen los lineamientos, que incluyen la participación de parte de las ganancias para ayudar a aquellos necesitados y para promover el crecimiento de las estructuras y programas de formación para el avance de la cultura de dar, para construir la civilización de amor.

"La Economía de Dar podría parecer difícil, ardua, heroica. Pero no es, debido a que la persona humana hecha a la imagen y semejanza de Dios, que es Amor, encuentra realiza-ción precisamente en amar, en dar. Esta necesidad está en la más profunda esencia del ser personal, sea él o ella creyente o no creyente. Es precisamente esta conciencia, soportada por nuestras experiencias, la que nos da la esperanza de una pro-pagación universal de la Economía de Comunión."

Chiara Lubich, como Peter Maurin y Dorothy Day, no cree que nuestra motivación básica es o debe ser interés propio.

Chiara citóa a Santo Tomás de Aquino: "Cuando los ricos, por su bien personal, consumen lo sobrante necesario para el sustento de los pobres, ellos están robando de los pobres."

Hablando a hombres y mujeres de negocios de su movimiento, Chiara dijo que ella se acordaba de otro pasaje: "Un poco de caridad, unos pocos trabajos de miseri-cordia, una pequeña cantidad de los excedentes de las personas individuales no es suficiente para alcanzar nuestra meta, necesitamos negocios enteros y firmas que libremente ponen sus utilidades en comunión. "

"Nuevos hombres y nuevas mujeres" son indispensables para manejarla. Pero ¿quienes son estas "nuevos hombres y nuevas mujeres?"

"Estos nuevos hombres y estas nuevas mujeres son gente de gran fe por que ellos tienen una profunda vida interior. Antes de hacer planes prácticos, necesi-tamos promover una comunión de espiritualidad. Una espiri-tualidad de comunión significa una habilidad de pensar en nuestros hermanos y hermanas como "aquellos que son parte de nosotros mismos. Esto nos permite compartir sus alegrías y sus sufrimientos, el sentir sus deseos y atender a sus necesidades."

Como el movimiento del Trabajador Católico, el movi-miento Focolare hace énfasis en Mateo 25. Chiara dijo, "Los hermanos y hermanas que están en necesidad son a menudo los que ayudan a otros en una u otra forma. Ellos son una clase especial de Jesús que merecen nuestro amor y que algún día nos dirán a nosotros: "Yo tuve hambre, yo estuve desnudo, yo estuve sin abrigo, o en una casa con necesidad de reparación … y tu …"Nosotros sabemos que El nos dirá esto a nosotros."

Houston Catholic Worker, Vol. 24, No. 1, enero-febrero 2004.

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