Dorothy Day, Peter Maurin y el movimiento Trabajador Católico

Primera entre los Testigos

¿Quién heredará el legado de Dorothy Day?

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Personalismo y espiritualidad

Autores católicos del movimiento personalista, centrados en Francia y llevados a Dorothy Day por Peter Maurin, proporcionaron mucho de la base intelectual para el movimiento del Trabajador Católico y su respuesta práctica en servicio a los Evangelios.

Merriman explora, por contraste, la cuestion de la extensión de la influencia de autores personalistas como Emmanuel Mounier y Jacques Maritain en la espiritualidad de Dorothy Day.

Estos autores enfatizaban la dignidad de la persona humana como un individuo y como un "participante miembro de la sociedad humana", la necesidad de traer valores religiosos a los asuntos morales y sociales del día, y tomar responsabilidad personal. Los personalistas criticaban al mundo burgués de consumismo, adquisición y busca de comodidad y hacían un llamado por santidad heróica. Mounier presentó una cuestión importante para cristianos contemporáneos cuando dijo, "La comodidad es para el mundo burgués lo que el heroísmo fue al Renacimiento y la santidad al cristianismo de la edad media: el valor final, la razón por toda la acción.

Merriman nos proporciona la percepción de que Dorothy Day integró estas ideas en su espiritualidad, tomando las ideas de comunidad y responsabilidad en el personalismo de Mounier y transformándolo en ser miembros del Cuerpo místico de Cristo y la responsabilidad de cuidar el uno del otro como miembros o miembros posibles del Cuerpo de Cristo. Una cita del Trabajador Católico de l936 nos demuestra cómo Dorothy integró la filosofía personalista con la práctica de las Obras de Misericordia:

"No solamente no hay oportunidad de conocer a Cristo sin participar en la Comida que El nos dejó (la Eucaristía) sino que tampoco podremos conocernos los unos a los otros si no nos sentamos a comer juntos. Aprendemos a conocernos unos a otros al compartir el pan. Cuando el extranjero llega a nosotros para que le demos de comer, sabemos porque Cristo nos lo dijo, que si hemos dado de comer a uno de sus hermanos hambrientos, le hemos dado de comer a El. Es por eso que el punto más fundamental en el programa del Trabajador Católico es enfatizar nuestra responsabilidad personal de hacer Obras de Misericordia".

Pobreza voluntaria

Desde el principio Dorothy Day y Peter Maurin pensaban que las Obras de Misericordia debían hacerse personalmente y a costa de un sacrificio personal. Este sacrificio personal envolvía la pobreza voluntaria, una vida simple, opuesta al consumismo. Merriman nos dice que Dorothy Day veía en Maurin a un apóstol de la pobreza voluntaria, un hombre cuya falta de ambición de la vida ella veía como necesario para la paz del mundo.

Llamado al laico

Fue agradable descubrir de nuevo en este libro que Jacques Maritain realmente creía en la seguimiento radical de los valores del Evangelio, sabiendo como él había sido denigrado en los últimos años de su vida. Maritain abogaba por un envolvimiento cristiano en el mundo, pero insistía que esto debe estar marcado por una simultánea conversión interior. Dorothy Day comprendió esto y constantemente se refería a la revolución del corazón como un prerequisito para el activista. (Nota del Editor: Por supuesto, ninguna clase de revolución ocurrió con Dorothy hasta que ella tomara sus dos aspirinas y una taza de café por la mañana. Esta es una cosa que los Trabajadores de Houston tienen en común con Dorothy.)

Todos los escritores que tuvieron influencia en Dorothy Day abogaban por el espíritu de heroísmo, identificado simultáneamente con santidad y con un retorno radical a vivir según el Evangelio. Los laicos deben seguir el llamado universal a santidad y son llamados a ser fermento para el bien--el bien común--en el mundo. No se les permite decir: "Yo no puedo hacer esto porque no soy un sacerdote o monja".

Escritores Clásicos

La literatura fue una influencia grande en Dorothy Day y esta despertó sus sensibilidades religiosas. Su lectura promovió su conocimiento y sensibilidad hacia las necesidades de los pobres. Su lectura como adolescente incluía los escritores rusos, especialmente Dostoevsky y Tolstoy, y ella volvía a sus escritos muchas veces más tarde en su vida.

Algunos de sus más famosas citas vienen de los escritos de Dostoevsky: "El amor en la práctica es una cosa áspera y espantosa comparado con el amor en sueños", era la respuesta, frecuentemente repetida por Dorothy, de Padre Zossima a una mujer que le preguntaba acerca de su necesidad de ser recompensada por ayudar a los pobres. (De Los Hermanos Karamazov).

También muy frecuentemente citado por Dorothy Day es el recordatorio de Dostoevsky sobre el valor redentor de la belleza: "Este mundo será salvado por la belleza," de El Idiota. Toda la belleza le hablaba a Dorothy Day de Dios. Este concepto apoyaba su aprecio de la belleza y los artes y puede haberle permitido ver la belleza en su forma más oculta--en los pobres.

En las obras de Tolstoy ella debe haber leído acerca de Ivan Ilych quien se dio cuenta cuando se estaba muriendo de que el mismo había escogido durante su vida el no luchar por su crecimiento espiritual--y luego estuvo gritando durante tres días.

Estas grandes obras hablan de casos de bien y mal, servicio heróico y santidad, y tuvieron un profundo efecto en Dorothy Day.

A través de su vida, Dorothy también regresaba a los clásicos espirituales como La Imitación de Cristo y Confesiones de San Agustín.

Dorothy Day y las Escrituras

El libro que fue el compañero de Dorothy por toda su vida, sin embargo, fue la Biblia. La lectura diaria de la Biblia era algo muy importante para ella. Su lectura de S. Mateo 25:31-46 a través de los años la convenció que percibir a Cristo en los pobres era céntrico a su fe cristiana y para el movimiento del Trabajador Católico, viviéndolo en las Obras de Misericordia. Los Salmos eran sus oraciones favoritas.

La lectura de las Escrituras en la mesa, de manera monástica, fue común en la casa de Mott Street, y después fue una costumbre establecida en el Trabajador Católico de Nueva York. A Dorothy le gustaba mucho rezar las Horas del Divino Oficio, Vísperas y Completas, con los otros Trabajadores.

Impacto de lo monástico

Es bien sabido que el Fraile Benedictino, Virgil Michael, uno de los fundadores del movimiento litúrgico en los Estados Unidos, y Dorothy tenían influencia el uno sobre el otro y en la Iglesia de Estados Unidos en términos de las dimensiones sociales de la liturgia y el Cuerpo Místico de Cristo. Pero pocos mencionan el impacto de la tradición benedictina en su vida. Merriman nos recuerda que Dorothy Day se convirtió en oblata benedictina laica en l955, después de ser atraída por muchos años por el carisma benedictino, lo cual da gran valor a la identificatión con Cristo, en comunidad, hospitalidad y en una armonía entre el trabajo y la oración.

Fue de la Regla benedictina que Peter Maurin compartía sus ideas de Culto, Cultura y Cultivo, palabras claves en sus ideas para el Trabajador Católico. Como lo entendía Dorothy Day, este programa inspirado por lo benedictino, envolvía una vida de pobreza voluntaria, al igual que una síntesis de oración, productividad intelectual y trabajo manual. Era en este ambiente que la belleza y el gozo podrían florecer.

La Regla benedictina enfatizaba el amor de Cristo expresado en hospitalidad, basado en el capítulo 25 de S. Mateo ("Yo era un extranjero y tu me acogiste"). Todos los huéspedes debían ser recibidos con cortesía y se les debía dar acomodo en los monasterios benedictinos, pero especialmente a los pobres:

"Se debe mostrar gran cuidado e interés al recibir a la gente pobre y a peregrinos, porque en ellos más particularmente se recibe a Cristo; nuestra mucha admiración y temor de los ricos les garantiza respeto especial". (Capítulo 53)

Este énfasis en la hospitalidad, la señal característica del movimiento Trabajador Católico, era, para Dorothy Day, relacionado muy de cerca con la doctrina del Cuerpo de Cristo.

Ella lo reconocía con San Pablo que si una persona sufría, todos compartían en este sufrimiento; si una persona se alegraba, entonces todos compartían en esa alegría.

Varias veces durante su existencia, el Trabajador Católico ha respondido a los cargos de que el trabajo de hospitalidad del grupo servía solamente para mantener el orden presente--o de poner vendas sobre el cancer. Merriman nos dice que el Trabajador Católico de Nueva York respondió a este asunto en un artículo en mayo de l940:

"Nosotros consideramos las Obras de Misericordia espirituales y corporales y el seguir a Cristo como la técnica revolucionaria mejor y una manera para cambiar el orden social en lugar de perpetuarlo. ¿Acaso los miles de monasterios, con su hospitalidad, no cambiaron la norma social entera de su día?"

Además de los benedictinos, Dorothy Day se relacionaba con otra forma de monasticismo por medio del más prolífico escritor en un monasterio desde la primera Iglesia, Thomas Merton. La correspondencia entre ellos, al igual que los artículos que Merton publicaba en el Trabajador Católico, reflejan que ellos eran afines espiritualmente y compartían muchas preocupaciones en la vida cristiana y también acerca de la guerra y la paz.

 

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