La peregrinación de Dorothy Day continúa en la Casa Juan Diego

Carta de Acción de Gracias

          El mes de enero es noviembre para nosotros: el mes de acción de gracias en el cual expresamos, celebramos, y saludamos la gran generosidad de nuestros lectores quiénes han dado visto bueno a la Casa Juan Diego y a la continuación de su labor.

         Nosotros estamos muy agradecidos. Es mucho más fácil decirle a alguien en medio de una crisis que puedes ayudarle si tienes algo que darle. Las palabras son buenas, pero no son suficientes—nosotros tenemos que ofrecer pan, no una piedra.

         En la Casa Juan Diego nosotros podemos darle ánimo a aquellos que sufren, gracias al espíritu de generosidad de todos ustedes. Pero dando a aquellos que están en necesidad no es cosa de solo una vez. El espíritu de generosidad perdura y continua permeando nuestras vidas.

         Cuando servimos y ayudamos a otros, nuestra generosidad deja huellas en nuestra personalidad, las cuales terminan siendo factores que afectan nuestras decisiones en el futuro. Estas huellas de generosidad dejan su marca en la personalidad de los donantes, que quedan con ellas en su vida de fe. Entonces, el dar no solo afecta a quiénes reciben de esa generosidad, sino que también afecta a la persona que da.

         Muchas, muchas gracias por su generosidad con los pobres de la Casa Juan Diego. Ustedes no solo están sirviendo a muchas personas con hospitalidad, comida, y medicina (¡Nuestra factura de las medicinas es astronómica!), ropa, y transporte, sino que también les dan ánimo a aquellos que han dedicado sus vidas al servicio de los pobres.

         Que las huellas de su generosidad en estas n avidades continue con todos ustedes.

         Por favor manténgannos a nosotros en sus oraciones.

             Marcos y Luisa Zwick y todos en la Casa Juan Diego

 

Trabajador Católico de Houston, Vol. XXX, No. 1, enero-febrero 2010.

Principal  || Periódico || La Casa Juan Diego || Contactos || Enlaces