Eran las 5:00 a.m. cuando salieron de sus casas un día 17 de septiembre de 1995, entre la euforia y la tristeza, aquellas seis personas. Entre ellos eran cuatro hombres y dos mujeres quienes se despidieron de sus familias con sus más visibles sentimientos a flor de piel. Ana y María, acompañadas por sus respectivos esposos, eran las que más lloraban al abrazar y besar a sus hijos, a quienes dejaban al cuidado de sus padres con la esperanza de que todo iba a salir bien. María nuevamente abrazó a su hijo "Juanito" de siete años. Le prometió regresar muy pronto y le aseguró que al llegar a Estados Unidos le enviaría juguetes y dinero. Debería ser obediente con sus abuelos porque no quería saber nada malo de él. Ana alternativamente besó a su niñita de escasos tres años.
No pudo Salieron de aquella casa con el alma deshecha. Aquella hermosa niña, Cuando llegaron a la estación de autobuses ya esperaban por las
dos Ellos sabían que Honduras era un país muy bonito pero con
una paz El salario diario de un campesino en aquel país es de 20 lempiras o sea dos dólares, aparte de que los jornaleros no encuentran trabajo todos los días. Lógicamente de esta manera no alcanza dicha cantidad para sufragar los gastos de un hogar donde el número de hijos en término promedio son seis por familia y a los niños a temprana edad (seis años) sus padres los envían a trabajar para que puedan aportar algo para el sostenimiento de la casa. Es por esa razón que generalmente no pueden ir a la escuela. Prefieren comer tortillas y frijoles y no ir a un centro de enseñanza Sus pensamientos giraban en torno a muchas cosas y así llegaron
a la Manuel se dio cuenta por medio de su Tío Rigoberto, esposo de María, que Guatemala es un país mayormente indígena con 9 millones y medio de guatemaltecos de los cuales casi 6 millones son indígenas, el 85% de la población son campesinos y viven en extrema pobreza en la región del Quiché. Desde 1986 los voceros repiten y las sociedades de derechos humanos Un millón de desplazados internos guatemaltecos deambulan con un éxodo interminable con su metate a cuestas. Todos son candidatos en potencia para viajar a este país del norte, concluyó diciendo Rigoberto. En dos días de viajar llegaron a la frontera La Mesilla entre
Guatemala Al siguiente día salieron del hotel a las 4:00 de la mañana.
Caminaron En primer lugar los despojaron de todo su dinero. Uno de ellos le dijo
a María que se quitara toda su ropa y ella contestó que no
porque ya no Viendo Rigoberto que su esposa estaba siendo ultrajada, se lanzó
sobre Ana también estaba pasando por la misma situación de María. Su esposo Manuel no quiso ser una víctima más de aquellos asaltantes y emprendió su huida junto con Francisco y José. Dos de aquellos hombres endemoniados empezaron a dispararnos, nos cuenta
Manuel, y por la espalda le metieron un balazo a mi amigo José. Mire, mi hermano, siguió relatando Manuel, aun escuchó
las risas de Hasta la fecha, nos dice, no sabe nada de ellas, ¡ay de mí,
cuando mi Amigo lector, esta catastrofe familiar les ha pasado a muchos al pasar Cada míercoles celebramos misa en la casa y personas voluntarias
se Son cientos de crímenes que han quedado impunes sin tener las Nadie se hace responsable de esta situación que cada día
se pone peor ¿Cuántos niños inocentes se han quedado esperando
un juguete de sus B.J.H. Trabajador Católico de Houston, Vol. XVI, No. 3, mayo-junio 1996. |